Medina Colman, D. M.; Kwan Chung, C. K Revista sobre estudios e investigaciones del saber académico
Revista sobre estudios e investigaciones del saber académico, 19 (19), enero /diciembre de 2025 ISSN: 2078-5577 e-ISSN: 2078-7928 2/7
Introducción.
En el sector hospitalario de la ciudad de Asunción, el manejo
de las emociones por parte del personal de salud se ha
convertido en un factor crítico que impacta directamente la
calidad de la atención al paciente. El aumento progresivo de
la demanda en servicios de salud y el aumento en la
complejidad de los casos han intensificado el estrés y la
carga emocional para el personal hospitalario (Lazarus et al.,
1984). Esta situación subraya la necesidad de explorar cómo
las habilidades emocionales del personal administrativo
pueden influir en la experiencia del paciente y en los
resultados de los tratamientos.
Asimismo, las emociones juegan un papel fundamental en
las interacciones entre el personal administrativo y los
pacientes, donde un manejo inadecuado de estas emociones
puede dar lugar a una comunicación deficiente, errores en la
atención y, en última instancia, a una experiencia negativa
para el paciente. Según su etimología emoción: proviene de
la palabra latina emotĭo, derivado de emotus, participio
pasado de emovere (que significa "mudarse", "alejarse",
"remover", "agitar"), compuesto de e- (que significa "fuera")
(variante de ex-) y movere (que significa "mover"), que
deriva en: ¨alteración del ánimo provocada por la alegría, la
sorpresa, el miedo, etc.¨ (Alegsa, 2024). Y desde la
perspectiva de la Psicología, las emociones son reacciones
psicofisiológicas que experimentamos las personas ante
determinados estímulos importantes para nosotros, su
función principal es ayudarnos a sobrevivir, actuar y
adaptarnos a nuestro entorno (Camín, 2022).
En cuanto a la inteligencia emocional, esta se define como
la capacidad para percibir, asimilar, comprender y regular
las propias emociones y las de los demás (Goleman et al.,
2023 citado en Domínguez Chávez y Chunga Medina 2025).
Este concepto, introducido por Salovey y Mayer (1990) y
popularizado por Goleman (1998), ha ganado
reconocimiento en las últimas décadas como un factor
determinante en el éxito personal y profesional,
especialmente en profesiones que requieren un alto nivel de
interacción interpersonal, como es el caso del sector
hospitalario. Asimismo, Rodrigues & Rebelo (2021) lo
definen como una serie de actitudes y percepciones sobre
uno mismo que se refieren a la habilidad de identificar,
manejar y aplicar información relacionada con las
emociones.
Cabe mencionar que la estructura de inteligencia emocional
propuesta por Mayer & Salovey (1997) comprende cuatro
ramas interrelacionadas: 1. Percepción Emocional
(habilidad para percibir y expresar emociones con precisión,
es decir, identificar correctamente las emociones tanto de los
pacientes como de los compañeros de trabajo); 2.
Facilitación Emocional del Pensamiento (influyen en el
proceso cognitivo al priorizar la atención hacia la
información más relevante); 3. Comprensión Emocional
(capacidad de analizar y comprender las emociones, tanto
propias como ajenas) y; 4. Regulación Emocional
(capacidad para manejar las propias emociones y las de los
demás de manera efectiva). Es importante comprender que
las personas con alta inteligencia emocional muestran una
mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial, lo
que les permite regular sus emociones de manera más
efectiva (Killgore, 2012). Puesto así que, la falta de
formación en inteligencia emocional y estrategias de manejo
del estrés puede limitar la capacidad del personal para
establecer relaciones empáticas y ofrecer un apoyo
adecuado, lo que repercute negativamente en la calidad del
servicio.
Por lo tanto, este estudio busca identificar las brechas
existentes en el manejo de las emociones por parte del
personal hospitalario y evaluar cómo estas brechas afectan
la calidad del servicio de atención al paciente. La pregunta
principal se torna a: ¿Cuál es la percepción de la Inteligencia
emocional, Manejo del estrés y Gestión de conflictos que
tienen las secretarias administrativas de un centro médico de
Asunción – Paraguay, 2024? Finalmente, los hallazgos de
esta investigación será una contribución relevante para todas
las organizaciones sociales, especialmente en el área de
salud, donde el contacto físico y emocional con los pacientes
son directas y puede influir directamente o indirectamente
hasta con los familiares de estos. Estas profesionales son el
corazón de la comunicación y la organización dentro de las
instituciones, y su capacidad para gestionar sus emociones y
las de los demás es fundamental para mantener un ambiente
de trabajo armonioso y productivo. Al desarrollar una mayor
inteligencia emocional, las secretarias pueden enfrentar
situaciones de alta presión con mayor resiliencia, lo que les
permite manejar el estrés de manera efectiva y resolver
conflictos de forma constructiva.