
Mayeregger Bobadilla, E. D.; Villasanti Sánchez, F.; Arzamendia Alonso, A. R. Midiendo la lluvia: una experiencia
local para comprender el cambio climático en Itapúa.
Vol. 5# Núm. 1# Año 2025# Revista Impacto# ISSN 2789-861X Pág. 72 de 74
variabilidad temporal y espacial, una de las principales manifestaciones del cambio climático
en regiones subtropicales [1].
Los datos evidencian meses con precipitaciones particularmente elevadas, como junio y
octubre, en los que el acumulado total alcanzó 1.084,05 mm y 1.454,05 mm respectivamente,
siendo octubre el mes con mayor registro del período analizado. En este contexto, el distrito
de Cambyretá se destacó por registrar los mayores volúmenes de lluvia durante los meses de
máxima precipitación, con 213,75 mm en junio y 354,4 mm en octubre. Asimismo, Nueva
Alborada presentó valores relevantes, con 275,6 mm en junio y 285,6 mm en octubre, mientras
que General Artigas alcanzó un acumulado anual de 1.621,1 mm, reforzando la
heterogeneidad espacial de las precipitaciones en el área de estudio. En contraste, meses
como enero y febrero mostraron valores considerablemente más bajos en varios distritos (209
mm y 297,31 mm respectivamente), lo que pone de manifiesto una marcada irregularidad en
la distribución temporal de las lluvias (Figura 1). Esta variabilidad impacta directamente en la
producción agrícola, la disponibilidad de agua, la infraestructura urbana y la exposición a
eventos extremos como inundaciones o sequías, efectos ampliamente documentados para
Paraguay y la región [2,4].
La base de datos generada
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permitió la articulación con una nueva línea de investigación,
ampliando el impacto académico del proyecto Midiendo la lluvia. En este marco, se derivó el
proyecto “Fenología de maíz de siembra Verano–Otoño e Invierno–Primavera: conociendo la
interacción planta–atmósfera en la producción”, que utiliza la información pluviométrica para
analizar la relación entre las condiciones climáticas y el desarrollo fenológico del cultivo. Este
enfoque resulta clave para la planificación productiva y la adaptación de los sistemas agrícolas
frente a la variabilidad y el cambio climático, en concordancia con los lineamientos de
adaptación sectorial [5,6].
Más allá del valor científico de los datos, el proyecto cumple un rol pedagógico fundamental.
La participación de estudiantes, docentes y comunidades locales en la medición de la lluvia
promueve una comprensión concreta del fenómeno climático, fortalece la percepción del
riesgo y fomenta la necesidad de adaptación, en línea con los enfoques de educación
climática, gestión participativa del riesgo y fortalecimiento de la resiliencia climática [3,5].
En conclusión, el proyecto, iniciado en 2024 y vigente hasta la actualidad, evidencia el valor
de integrar investigación científica, formación académica y compromiso institucional para
abordar el cambio climático desde una perspectiva territorial. La producción sistemática de
datos confiables, su utilización educativa y su aplicación en proyectos derivados consolidan
el rol de la universidad como actor clave en la generación de conocimiento y en la construcción
de respuestas frente a los desafíos ambientales contemporáneos.
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Repositorio de datos del proyecto “Midiendo la lluvia”:
https://drive.google.com/drive/folders/14l_reJS_uM-C3E_Paosn3MKX-IQeBWjo?usp=sharing